Musa paradisíaca

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Musa paradisíaca, apuntes para una investigación (1997) es el texto que acompaña la instalación del artista colombiano José Alejandro Restrepo.
En este ensayo, Restrepo reflexiona sobre la relación entre ciencia, mito, colonización y violencia, a partir del banano.

 

MUSA PARADISÍACA

José Alejandro Restrepo (1997)

 

 

Mi primer encuentro con la “Musa paradisíaca” fue a través de un pintoresco grabado del siglo XIX: una sugestiva mulata aparecía reclinada bajo una planta del banano[1]. Típica imagen de la visión ideológico-colonial sobre el Nuevo Mundo, donde se mezclan exuberancia sexual y exuberancia natural. Pero para mi sorpresa el título del grabado no se refería a la mujer en cuestión sino al nombre científico de un tipo de banano: el plátano hartón. Con la investigación  apareció además  otra musa, la “Musa sapientium”, nombre científico del banano o plátano guineo.

 

Generalmente los nombres científicos en botánica son asignados en honor al que hizo la primera descripción o en base a la similitud entre el objeto y la palabra, a sabiendas de que la palabra debe reflejar y describir correctamente las propiedades visibles del objeto estudiado. ¿Qué fue entonces lo que vio el gran naturalista Linneo al describir estas especies? ¿Por qué asociar el banano con ideas tan arcaicas y próximas como “paraíso” y “sabiduría”? ¿No era acaso la manzana la depositaria mítica de tales atributos? ¿Sería en realidad el banano el fruto prohibido? En qué se basó Linneo para recoger y re-inter­pretar todo este bagaje mítico?  ¿ De qué mito se trata? ¿Qué es lo que el mito y sus figuras están revelando (veladamente)? ¿Qué hay más acá del cliché cultural de “Banana Republic” ? Y en general, ¿hay siempre algo importante detrás de los clichés que no conviene saberse?

 

ARQUEOLOGÍA

 

El Génesis relata como Dios plantó un jardín paradisíaco al Este del Edén. Allí hizo brotar toda clase de árboles, hermosos a la vista y sabrosos al paladar. Dos de ellos sobresalían: el árbol de la Vida y el árbol de la ciencia del Bien y del Mal. Dios prohibió expresamente comer los frutos de éste último (extrañamente no del primero, que confería la inmortalidad). La serpiente convenció a Eva para que probara el fruto de la sabiduría y Adán a su vez hizo lo mismo. Las terribles consecuencias de tal osadía son ampliamente conocidas.

Para algunos autores  como Robert Graves[2] 2 el árbol de la ciencia era un inmenso tallo de trigo, o una baya o un cidro, o una palmera datilera. Un botánico estudioso de la Biblia[3], concluye que la fruta tentadora pudo ser el melocotón (Prunus armeniaca). Pero nadie menciona la manzana. Su aparición, en la Edad Media, se debe según algunos a San Jerónimo o a San Agustín.

 

Interesante es el caso de San Agustín que después de largos años de aprendizaje, abjuró del maniqueísmo para convertirse al cristianismo. Las teorías de Manes postulaban una animación universal en los elementos, los árboles y las frutas, la existencia de un alma viva y  encerrada que sufre hasta que es liberada. Las plantas nacen del esperma de los “archontes”.  Para salvar a Adán del infierno, el Padre le envía un salvador (Jesús) y lo invita a comer del árbol de la gnosis para conocer los secretos del Arriba. Detrás de estos textos herméticos se trasluce el objeto de las posteriores acusaciones que profiere San Agustín: los Maniqueos consumían hongos alucinógenos.   Esto no era extraño en la región euro­asiática: Gilgamesh también reseña con insistencia su búsqueda del fruto de la inmortalidad; en la India el misterioso “soma” tantas veces alabado en el Rig Veda podría ser el hongo alucinógeno amanita muscaria.

 

 

HERMENÉUTICA

 

“La música, los estados de felicidad, la mitología, ciertos crepúsculos y ciertos lugares quieren decimos algo, o algo dijeron que no hubiéramos debido perder, o están por decir algo; esta inminencia de una revelación, que no se produce, es, quizá, el hecho estético.”   

JORGE LUIS. BORGES

 

Nuestra relación con el mito no debe darse en término de verdad sino de uso (o de método). Con el evidente peligro de caer en un delirio de interpretación, existe un principio de analogía entre el sentido y la forma (aunque generalmente hay exceso de forma, exceso de significante). Como acercamiento a la naturaleza, los mitos representan y preservan antiguos modos de observación y de reflexión.  Estos corresponden entonces tanto a perceptos como a conceptos y su mediación se cifra en los signos. El mito equivaldría a una hermenéutica de la naturaleza que, empleando recursos miméticos, logra acceder a  sus secretos.  A través del mito podríamos entonces “leer” la naturaleza. ¿Pero cómo interpretar correctamente esos signos que la naturaleza y el mito intercambian constantemente? ¿De qué “inminente revelación” se trata? ¿Cómo acceder a los códigos, si muchos de ellos son secretos, o se han perdido para siempre?

 

Los  antiguos prestaban minuciosa atención a la naturaleza, la escrutaban y escuchaban  en busca de sentido. Dice Barthes[4]: “sin saber lo que todos estos objetos le decían de un modo concreto, advertía en el orden vegetal o cósmico un inmenso temblor de sentido…” Parecería que perdimos las facultades para escuchar y para interpreta correctamente.  Evidentemente hay fallas de método y de actitud que vienen desde bien atrás. Ya Nietzsche  en el Origen de la Tragedia, lo había advertido: cuando un pueblo comienza a concebirse a sí mismo históricamente y a derribar murallas míticas se rompe definiti­vamente con el “inconsciente metafísico” de la existencia anterior y el resultado será un pueblo condenado a agotar todas sus posibilidades, a nutrirse de todas las culturas, “eternamente hambriento”.

 

El nuestro es un tiempo de confu­sión. “Algo dijeron que no hemos debido perder”. Parecería que el principio de analogía entre la forma y el sentido se hace cada vez más esquivo, o perdimos la capacidad de ver las conexiones. Para Artaud, en la base de esta confusión yace la ruptura entre las cosas y las palabras. Es que el pensamiento mítico hace coincidir el objeto con una imagen homóloga, imágenes que recono­cen otras imágenes. Pero, de hecho no hay una fusión total entre ellas, siempre existirá un desfase, un desorden, una inestabilidad que hace fracasar todo sistema interpretativo: “El gesto mítico es una ola que, al romperse, dibuja un perfil, de la misma manera que los dados echados forman un número. Pero, al retirarse, incrementa en la resaca la compli­cación sin dominar, y al final la mezcla, el desorden, del que nace un posterior gesto mítico”[5]. Esta metáfora del mito como ola no solo recoge su carácter de realidad cambiante sino que enfatiza su esencia temporal. Al igual que la música, el mito requiere de una dimensión en el tiempo para manifestarse, para modelarse. Su materia y su impulso también son tiempo.

 

Una falla metodológica importante radica en la actitud antropo­céntrica de insistir en  mostrar cómo piensan los hombres en los mitos, cuando en realidad son los mitos los que se piensan en los hombres ( es el mito el que nos interpreta ) o incluso,  sugiere  Lévi-Strauss, los mitos se piensan entre ellos.  Algo parecido pensaba Baudelaire de sus Flores del Mal: “La naturaleza deja salir confusas palabras. El hombre pasa a través de bosques de símbolos que lo observan con miradas familiares”. Es la naturaleza la que observa al hombre y no tanto al contrario. Así nuevas relaciones y métodos con seguridad abren posibilidades para la escucha: establecer consonancias, unísonas con el mito, siendo los métodos de acercamiento tan valiosos como las percepciones mismas. Es preciso sumarse a la fuerza de la ola, crear sinergias con ella, practicar una suerte de su(r)fismo[6]. Entender que la naturaleza y el cuerpo son consubstanciales implica ver a la naturaleza también como una forma de espíritu. En el caso de una “botánica mitológica” se trataría de encontrar cómo el hombre y las plantas modelan su naturaleza común,  su común pertenencia a la naturaleza.

 

TAXONOMÍAS

 

Dime cómo clasificas y te diré cómo piensas.

 

El famoso enciclopedista chino de Borges , para abarcar y clasificar todos los animales  procede así: “los animales se dividen en a) pertenecientes al Emperador, b) embalsamados, c) amaestrados, d) lechones, e) sirenas, f) fabulosos, g) perros sueltos, h) incluidos en esta clasificación,  i) que se agitan como locos,  j) innumerables, k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, i) etc., m) que acaban de romper el jarrón, 11) que de lejos parecen moscas”.

 

Después de esta lectura, lo que en un principio produce risa, luego podría desencadenar pánico: ¿Cuál es la forma “correcta” de atrapar la ubicua realidad? ¿Cuál es la tabla acertada? ¿Cómo capturar esa proliferación de signos, marcas y correspondencias, y más difícil aún, cómo ordenarlos? ¿Porqué son algunos órdenes apriorísticos y no otros? ¿Quién establece estas taxonomías y cómo las impone? ¿Y por qué no adoptar la tabla del emperador chino que no es más delirante que otras?

 

Linneo fué un típico representante de la Ilustración. Su quimérica tarea fue clasificar todo lo viviente (la obra de Dios). No tuvo acceso directo a las distintas variedades de bananos y solo le fueron presentados ejemplares sueltos, descripciones y esbozos incompletos, principalmente de formas mutantes. También se basó en la Historia Natural de Plinio el Viejo, quién a su vez recogía testimonios tan antiguos como los de Alejandro Magno. A partir de él la costumbre más corriente, dentro de la inmensa variedad de especies y clones, es la de aplicar el término Musa paradisíaca al plátano harinoso y Musa sapientium a las bananas dulces, aunque la distinción es artificial. Las taxonomías aquí tampoco son claras.

 

 

Linneo fue otro enciclopedista chino. Su tarea ardua y complicada consistió nada menos que en someter lo disperso al orden y observar todo lo existente a través de una grilla. Clasificar y ordenar el mundo natural implica ordenar también las culturas. Pero la realidad es esquiva, llena de excepciones y quebraderos de cabeza: cuando Linneo conoció al ornitorrinco, al no poder encasillarlo en una de sus categorías, se vio obligado a abrir una nueva: los “varia”. Asimismo Moosbruger, personaje de Musil, ve todas las categorías como móviles y provisionales, todos los signos se asemejan y todas las semejanzas son signos, todos los universos se interpenetran angustiosamente : “y si la ardilla no es ni gato ni zorro y tiene dientes en vez de cuernos (…) no hay porque discutir  ya que tiene un poco de todo y trepa sobre los árboles. Según la experiencia de Moosbruger, no se podía separar una cosa completamente del resto, porque todo era interdependiente”[7]. Añade Musil que de ordinario Moosbruger empleaba toda su fuerza hercúlea en sostener el mundo. Podríamos decir  que de la misma manera usamos todas nuestras fuerzas para sostener las taxonomias y así sostener el mundo.

 

GUERRA

 

“En las colonias españolas se oye repetir que los habitantes de las tierras calientes no saldrán de la apatía en que  hace siglos están sumergidos, hasta que una real cédula mande destruir los platanales”.

 

ALEXANDER. VON HUMBOLDT.  ENSAYO POLÍTICO SOBRE LA NUEVA GRANADA, 1822.

 

 

“El mayor obstáculo para el progreso de la agricultura en América del Sur lo constituye el cultivo del banano; cultivo que resulta funesto en las tierras calientes donde el excesivo calor incita al descanso y favorece la apatía natural de los habitantes de los trópicos”.

 

GASPARD T. MOLLlEN

VIAJE POR LA REPÚBLICA DE COLOMBIA, 1823.

 

 

 

“En este país favorecido, la tierra es, me atrevo a decirlo, demasiado generosa, pues su fecundidad retarda el progreso. Un suelo rico y un clima bienhechor no exigen del hombre sino pocos días de trabajo para la subsistencia de un año”.

 

DR. CHARLES SAFFRAY

VIAJE A LA NUEVA GRANADA, 1869

 

 

 

 

¿Porque tanto ensañamiento contra esta “planta del mal”?

 

El banano no solo encierra gran riqueza mítica, también es riqueza económica. Desde las masacres de 1928 en Colombia (United Fruit Corp.) hasta nuestros días sigue estando en medio de conflictos violentos e intereses económicos. Su historia en Colombia es muy ilustrativa del paso de un estado precapitalista, al capitalismo clásico y luego al tercer estado de capitalismo tardío .

 

El banano no es un árbol, es una hierba gigantesca y tiene un ciclo biológico bien particular: de su tallo subterráneo o rizoma brotan hijuelos que crecen hasta conver­tirse en plantas adultas. El bananero principal muere después de fructificar, pero sus descendientes aseguran una producción perenne. De aquí las observaciones de los viajeros del siglo pasado que chocaban permanentemente con modos de producción (primitivos más no salvajes) basados en la riqueza de la tierra y el autoabastecimiento.  El capitalismo tardío conlleva un nuevo tipo de colonización de la tierra y un arrasamiento de la naturaleza. Se acabó con la agricultura tradicio­nal y se impuso la agro-industria. En Colombia dramáticamente, la agricultura dejó de ser un asunto de seguridad nacional, como en cualquier país del mundo. Los países industrializados subsidian a los sectores alimentarios como estrategia indiscutible de soberanía. De manos de las leyes del mercado, el país ya no produce alimentos suficientes para alimentar la población y actualmente importa arroz, fríjol y maíz (!!!). Dentro de esta situación aberrante, el concepto de apertura y  globalización de la economía significa  también la apoteosis de  las multinacionales. Ellas imponen los precios y las condiciones para la producción  y el mercadeo. La  multinacional Chiquita, maneja casi el 50% de la comercialización del banano en el mundo y esto le permite manejar los precios a su antojo.  Los productores locales que se le asocien deben firmar un contrato con cláusulas que los someten incluso a la derogatoria de la jurisdicción colombiana a favor de la de Nueva York en casos de conflicto.

 

El GATT (Acuerdo General de Tarifas y Comercio), la organización internacional encargada de la liberación del comercio mundial es el escenario y espectáculo de este nuevo orden donde son los “mercados” (léase multinacionales) los que deci­den la economía de los países pobres y de paso, sus políticas.

 

 

A continuación, crónicas de una guerra, una guerra inédita, cruel y sofisticada que como otras del pasado tiene a una planta y un fruto como  protagonista.

 

 

“De esta manera hay un fallo provisional, pero no final y existen aún diez demandas contra el régimen del banano, seis de las cuales piden sus suspensión inmediata”.

EL ESPECTADOR

30 junio 1993

“El banano latinoamericano perdió ayer una nueva batalla en el Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea que consideró ‘inadmisible’ las demandas de las empresas comerciali­zadoras contra el régimen europeo de importación de la fruta”.

EL ESPECTADOR

6 julio 1993

 

“Los países latinoamericanos lograron un triunfo ‘de papel’ ante la Unión Europea, al ganar ayer una demanda contra el régimen bananero de este bloque, que ha sido calificado en Colombia como diabólico y perverso”.

EL TIEMPO

11, enero 1994

 

“Este último punto implica que los países productores pasarían de ser controlados por las comercializadoras que hoy en día son las que deciden el precio de la fruta, a decidir a quién ya qué precio venden el banano”.

EL TIEMPO

19 enero 1994

 

“la victoria de Latinoamérica en el GATT es un punto positivo y ahora hay más posibilidades de llegar a un compromiso equilibrado que satisfaga a todas las partes”.

EL ESPECTADOR

 25 enero 1994

 

“los bananeros colombianos rechazan las acusaciones de extorsión que contra su embajador ante la Unión Europea, Carlos Arturo Marulanda, hizo un diario ecuatoriano”.

EL TIEMPO

28 enero 1994

 

“Un cargamento de 147 Kilos de cocaína colombiana fue capturado por la Brigada Especial de Investigaciones Belgas, después de que las autoridades vigilaban el barco ‘Avila Star’ de la línea Bananera Turbo”.

EL ESPECTADOR

20 febrero 1994

 

“Bananeros ecuatorianos acusan a Carlos Arturo Marulanda de acción desleal contra los productores del fruto de ese país. ‘Pedimos que se declare al embajador colombiano persona no grata’ “.

EL ESPECTADOR

28 enero 1994

 

“En una controvertida decisión, el Gobierno Nacional habría obstaculizado por conveniencia política y económica, la investigación contra Marulanda al aplazar la indagatoria”.

EL SIGLO

29 enero 1994

 

“La cita tiene por objeto tomar posiciones definitivas ante la Unión Europea”.

El TIEMPO

4 febrero 1994

“Plazo hasta hoy para retirar demanda ante el G ATT”.

 

EL TIEMPO

11 febrero 1994

 

“Colombia sufrió un duro revés diplomático y quedó aislada en la ‘guerra del banano’ al haber anunciado unilateralmente el retiro de sus demandas ante el GATT”.

EL TIEMPO

14 febrero 1994

 

“El ministro de Comercio Exterior costarricense ‘haría bien en no confundir sus intereses personales y los de su hermano, que tienen plantaciones de banano, con los de su país’ opinó una fuente estadounidense vinculada a las exportaciones de banano a Europa”.

EL ESPECTADOR

17 febrero 1994

“El conflicto del banano entre la Unión Europea y América latina sigue de momento bloqueado, al fracasar ayer en Bruselas un desesperado intento por resucitar una oferta para distribuir cuotas”.

 EL ESPECTADOR

19 febrero 1994

 

“la Fiscalía también pidió a las asociaciones bananeras Banacol, Uniban, Proban y Banamar, información sobre las negociaciones que se llevarán a cabo en el GATT, mediante interrogatorio escrito” .

EL ESPECTADOR

marzo 1994

 

“De esta manera se llegó hoy al final de la guerra del banano que enfrentó a la Unión Europea y a los países. Latinoamericanos durante más de dos años a pesar de que faltan ‘algunas cuestiones de procedimiento’ “.

EL ESPECTADOR

29 marzo 1994

 

“la Comisión Europea se mostró satisfecha del nuevo acuerdo bananero, al mismo tiempo que calificó de ‘mafiosas’ a las multi­nacionales del banano”.

 EL ESPECTADOR

30 marzo 1994

 

“El Ministro de Economía de Alemania anunció que combatirá ‘con todos los medios’ el acuerdo al que llegaron la Unión Europea y cuatro productores latinoamericanos”.

EL ESPECTADOR

 9 abril 1994

 

“la guerra del Banano no ha terminado y el grupo de países que firmaron la ‘declaración de Guayaquil’ insisten en la ilegalidad del acuerdo”.

EL ESPECTADOR

13 abril 1994

 

“Ganamos en el tema del banano que es muy puntual pero muy importante para nosotros y se gana porque se crean reglas de juego inter­nacionales que nos van a permitir ser interlocutores de los socios comerciales, sobretodo de los más pode­rosos. Pierde el país en que en la mayoría de los sectores no obtuvimos lo que hubié­ramos querido, pero así son las negociaciones”. Ministro de Comercio Exterior.

EL ESPECTADOR

17 abril 1994

 

“Las bananeras manifiestan que si el gobierno no fija un precio justo; si no se les condona 105 intereses; si no se les da oportunidad de nuevos créditos, no les quedará otro remedio que abandonar sus tierras”.  “Estas terminarían en manos de inversionistas foráneos o de las comercializadoras dueñas ya de grandes extensiones de tierra en la Guajira y el Magdalena”. “Ante el abandono de las fincas por parte de sus propietarios la sigatoka negra ha hecho su aparición en más de 1.500 hectáreas”

El ESPECTADOR

11 septiembre 1994

“Los exportadores de banano latinoamericanos concluyeron una reunión en Ecuador fracturados por la decisión de Colombia de no firmar el acuerdo final”.

El ESPECTADOR

24 septiembre 1994

“‘Lo que se observa en general es una agresividad comercial de los EU frente a sus socios tradicionales que realmente no entendemos o no alcanzamos a comprender en sus verdaderas intenciones.  Más extraño aún que dicha actitud venga de un país que proclama a diario el libre comercio’ dijo el Ministro de Comercio Exterior”.

El ESPECTADOR

9 noviembre 1994

“La búsqueda de indepen­dencia de los países Latino­americanos por comercializar el banano es lo que molesta a las multinacionales como Chiquita Brands”.

El ESPECTADOR

23 octubre 1991,

 

“Se atacará el mercado de EU de otra forma, donde para cada uno la supervivencia individual era lo fundamental. Hoy es diferente, se trata de la super­vivencia del sector”.

El TIEMPO

10 noviembre 1994

 

“Los pequeños y medianos productores de la zona bana­nera del Magdalena, en vista de que el gobierno no ha puesto en marcha una política para solucionar la crisis, han anunciado un paro para el 6 de diciembre, fecha en que se cumplen 66 años de la masacre de las bananeras”.

El ESPECTADOR

20 de noviembre 1994

“La guerra contra el banano latinoamericano cada vez se agudiza más. Seis congresistas de 105 EU. y tres comercializa­doras le advirtieron a la Casa Blanca que debe aplicar restri­cciones contra 105 países que apliquen el acuerdo MARCO”.

El ESPECTADOR

29 noviembre 1994

 

“El presidente de Augura, rati­ficó que el beneficio que gene­rará el acuerdo marco con la UE se distribuirá entre todos 105 productores, sin importar a donde despachen la fruta”.

El ESPECTADOR

2 diciembre 1994

 

“Queremos demostrarles a 105 norteamericanos cómo en Colombia no se están violando 105 derechos de las empresas de EU y que serían graves las sanciones que piensan emplear porque el banano en Colombia es paz’ dijo el Presidente de Augura”.

El TIEMPO

4 diciembre 1994

 

“Las empresas aseguran que no podrán cancelar 105 sala­rios, aguinaldos, ni la prima decembrina y prevén dificul­tades para liquidar 105 intere­ses de las cesantías. La ‘culebra bananera’ incluye además el incumplimiento en pagos de ICBF, Sena y Cajas de Compensación” .

El ESPECTADOR

6 diciembre 1994

“Productores del Magdalena levantan paro tras aceptar promesas de representantes del gobierno”.

El ESPECTADOR

7 diciembre 1994

 

“Acuerdo bananero con UE. sigue en veremos. Varios países europeos mantienen lucha contra el sistema restrictivo de importación de la fruta latinoamericana”.

El ESPECTADOR

15 diciembre 1994

 

“La amenaza comercial de 105 LU. empezó a convertirse en realidad: el Departamento de Comercio inició investigación sobre las prácticas comerciales de Colombia”.   “La Unión Europea reaccionó indignada ante la amenaza estadounidense de tomar represalias debido a que fijó limites a la importación de banano de América Latina”.

El TI EMPO

11 enero 1995

 

“UE y Colombia defienden régimen del banano. Europeos y americanos buscan evitar guerra comercial”.

El ESPECTADOR

3 febrero 1995

 

“Entre tanto el Sindicato de Trabajadores Agrarios -Sintrainagro- anunció la realización de un paro cívico el próximo lunes”.

El ESPECTADOR

9 marzo 1995

 

“Créditos de urgencia para pagar salarios en Urabá”

El TIEMPO

10 marzo 1995

 

“Un nuevo escándalo sacudió a la multinacional bananera ‘Chiquita Brands’, al descu­brirse la intoxicación masiva de sus trabajadores en Panamá debido al uso de un químico con altos contenidos de fósforo conocido como ‘Furvan’.  Igualmente esta empresa está siendo juzgada por la esterili­zación de varios operarios a causa de la exposición al plaguicida ‘Fumazone”.

El SIGLO

23 marzo 1995

 

“Con el apoyo del presidente Clinton y la transnacional Chiquita, dos amenazas de bloqueo comercial penden sobre Colombia: el proyecto de ley del senador Jesse Helms y la sección 301 del Departa­mento de Comercio”.

 

El TIEMPO

19 abril 1995

 

“Colombia calla sobre el apoyo del presidente Clinton a la multinacional Chiquita”.

El ESPECTADOR

20 abril 1995

 

“Botazón de banano en Santa Marta. El acuerdo Marco con la UE ha ganado tantas dificultades para coordinar el transporte, que se han tenido que botar más de 160.000 cajas esta semana”.

El ESPECTADOR

27 abril 1995

 

“No subestimar a EU y Chiquita en sus amenazas. El ministro Mazuera pide además más competitividad. ‘Con violencia es difícil’ respondieron los bananeros”.

El TI EMPO

28 abril 1995

 

“Más participación a multina­cionales. Las transnacionales Chiquita y Dole incrementa­rían su participación en la cuota interna a 10.9 y 10.1 por ciento respectivamente”.

El TIEMPO

6 mayo 1995

 

“El ministro Mazuera respon­derá un ultimátum de EU sobre el acuerdo MARCO”.

El TIEMPO

9 mayo 1995

 

“Colombia fracasó ayer en su intento de lograr un acuerdo bananero con EU. El embaja­dor en Washington lamentó que EU presione para que se acaben 105 cultivos ilícitos, mientras le cierra las puertas a los lícitos”.

El ESPECTADOR

10 mayo 1995

 

“Colombia quedó en la mitad de una disputa comercial entre EU y la UE las dos potencias están interesadas en defender los intereses de sus multina­cionales y de las ex-colonias europeas”.

EL TI EMPO

14 mayo 1995

 

“Los integrantes del popular grupo “Bananas” continuaban ayer “cantando” después de haber sido aprendidos por el DAS y la Policía, sindicados de tráfico de estupefacientes”.

EL ESPECTADOR

24 mayo 1995

 

“Augura calculó en cerca de $3.000 millones las pérdidas que dejó el paro realizado entre el martes y jueves de esta semana en Urabá”.

EL ESPECTADOR

 24 junio 1995

 

“O se recupera la actividad bananera o el negocio base social para el desarrollo de  Urabá se extinguirá. Es necesario manejar de manera distinta las contrataciones prescindiendo de unos 6000 trabajadores, no obstante la problemática social que ello generaría”.  “En la zona bananera donde confluye el paramilitarismo, la guerrilla, el contrabando, el tráfico de armas y el narco­tráfico ‘lo que se evidencia -según el presidente de Augura- es una dinámica de desinstitucionalización”.

EL ESPECTADOR

2 julio 1995

 

“Una nueva parálisis forzosa enfrentó ayer la zona bana­nera de Urabá luego de que trabajadores de Chigorodó y Carepa desistieran de laborar ante las amenazas de hombres armados. Igualmente los obre­ros expresaron su temor porque durante el puente festivo fue­ron asesinadas 13 personas”.

EL TIEMPO

5 julio 1995

 

“Los importadores de banano en la UE y las multinacionales norteamericanas piden aplazar el aumento de importaciones”.

EL TIEMPO

18 julio 1995

 

“Ordenan desarme general en la zona bananera de Urabá”.

EL TIEMPO

26 julio 1995

 

“En otras tres incursiones fueron asesinadas 10 personas y fueron incendiadas bodegas y causaron cortes en los sistemas de conducción del banano”.

EL ESPECTADOR

20 agosto 1995

 

“Urabá ahogada en sangre. Otra masacre: 19 muertos y 4 desaparecidos. Trabajadores habían pedido protección”.

EL TI EMPO

30 agosto 1995

“Todo comenzó el 4 de Marzo en Honduras y La Negra, allí murieron 19 empleados. Luego vino Punta Coquitos donde 30 hombres fueron fusilados. Después las matanzas del barrio Kennedy en Chigorodó y la de Necoclí, luego La Mora, Turbo, otra vez Carepa, de nuevo Chigorodó con decenas de obreros masacrados. Otra vez Necoclí con siete campesinos decapitados y de nuevo Turbo. En el barrio La Chinita fueron asesinadas 33 personas.  Este año el 2 de Agosto 18 personas murieron en la taberna Aracatazo de Chigorodó. 18 de Agosto, 11 obreros fueron asesinados, 5 más en la finca Mapaná, una mujer en el Oasis. Es una larga lista que parece no tener final.”.

EL TIEMPO, 30 agosto 1995

 

“Los rituales de guerra no faltan: rezan a las víctimas, las decapitan y exponen la cabeza públicamente, separada del tronco como símbolo de amedrentamiento”.

CAMBIO 16

Septiembre 1995 I n ll8

 

 

“Asesinados otros 25 campe­sinos bananeros, entre ellos cuatro mujeres. Más recompen­sas y medidas de conmoción para sembrar la paz. Temen nuevas matanzas”.

EL TIEMPO

21 septiembre 1995

 

“Urabá busca protección de la ONU”.

EL TIEMPO

22 septiembre 1995

 

“La guerra es por el golfo de Urabá. La 17 Brigada y Sintrainagro han acordado 17 sitios neurálgicos de vigilancia pero han coincidido en que la cus­todia de siquiera 10 mil hectá­reas de plátano es un sofisma”.

EL TIEMPO

24 septiembre 1995

 

“Hace cuatro meses cuando se inició el cierre de fincas bananeras, los desocupados han aumentado y a éstos se les ha agregado los éxodos de campesinos acosados por la violencia”.  “Hasta el momento se ha analizado el tema con Amnistía Internacional, Pax Christi, Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra y el gobierno de Noruega, como candidatos para conformar la veeduría.

EL ESPECTADOR

1 octubre 1995

 

“Ojos de la ONU sobre Urabá. Un laboratorio para el sistema Internacional de Derechos Humanos en Colombia.”

EL TIEMPO

5 noviembre 1995

 

“Colombia gana pelea por acuerdo Bananero. EU Insistirá en la suspensión del convenio con Europa.”

EL TIEMPO

11 noviembre 1996

 

“Una descertificación a Colombia por EU sería gravísima para los bananeros y floricultores.”

EL TIEMPO

4 febrero 1996

 

“El candidato a la presidencia de los EU el Republicano Bob Dole, uno de los mayores ene­migos de Colombia en los temas de certificación y el convenio del banano, está intentando vender sus productos alimen­ticios marca Dole en Colombia.”

 

CAMBIO 16

Febrero 1996

 

“Suspendido el pacto bana­nero. Tres mil bananeros entran en paro por la masacre donde fueron asesinados 11 campesinos suyos.”

EL ESPECTADOR

15 febrero 1996

 

“Beneplácito en Urabá por visita de Pax Christi.”

EL ESPECTADOR

8 marzo 1996

 

 

 

“El enfrentamiento bananero entre los aliados centroameri­canos de los EU por un lado, y Colombia y Costa Rica por el otro, quedo en tablas en una nueva partida ayer.”

EL ESPECTADOR

9 mayo 1996

 

 

“Maniobras de EEUU, en el Darién.”

EL ESPECTADOR

 9 mayo 1996

“Cascos Azules no entrarán a Urabá. ”

EL ESPECTADOR

9 mayo 1996

 

“Gobierno colombiano advirtió que no permitirá violaciones de la soberanía. Diversos sectores hablan sobre “intereses ocultos” de EEUU.”

EL ESPECTADOR

11 mayo 1996

 

Continuará….

 


[1] Charles Saffray. Viaje a la Nueva Granada, 1869. Litografia Arco. Bogotá. 1984

[2] Robert Graves, Los Mitos Hebreos. Buenos Aires. Editorial Losada. 1969

[3] Alvaro Fernández Pérez. La Botánica de la Sagrada Biblia. Museo de Historia Natural. Universidad del Cauca. Colombia. 1989.

[4] Roland Barthes. Mitologías. México. Siglo XXI. 1980.

[5] Roberto Calasso. Las Bodas de Cadmo y Harmonia. Barcelona. Anagrama.1990

[6] El término lo utilizó Bruno Mazzoldi para referirse a la video-instalación “Learing Curve (still point)” de Gary Hill.

[7] Robert Musil. El Hombre sin Atributos. Seix Barral. 1988.