Gabinete # 16: Ana María Devis, La mujer tortuga

Categories: Cabinet Past

03/03/2016 – 25/05/2015

 

Las tortugas Galápagas –como comúnmente las llaman en la zona de la Orinoquía Colombiana– pertenecen a una especie, que si bien no se encuentra en vías de extinción, no deja de ser un signo de alerta para el futuro.

 

Me interesé por estas tortugas y pedí ayuda a finqueros que tuvieran grandes cantidades de hectáreas en la zona para buscarlas. Sabía que muchas se encontrarían muertas naturalmente después de las temporadas masivas de sequías en el lugar.

 

Luego de varios meses de búsqueda, logré recolectar trece tortugas. Comencé a gestionar la extracción de los caparazones con la entidad ambiental de Yopal–Casanare Corporinoquia, quienes a través de visitas y registros fotográficos dieron cuenta de la extracción responsable y el respeto por el medio ambiente. Dos años después recibí los permisos y la caja con los caparazones. Cuando abrí la caja, salió de ella un olor muy fuerte a descomposición. Investigué muchas formas de limpieza y disecado, lo cual me tomó seis meses más.

 

Al principio tuve un objetivo con ellas, les hice unos cortes, quería que apareciera la parte blanda que nunca vemos. Las veía como grandes contenedores, como animales sagrados que soportan su peso, su casa, su vida y quería transferir mi cuerpo al de ellas para hablar de la carga de mi género.

 

 

Ya desplegadas en la mesa de mi taller, abiertas y con los cortes que les había hecho, me paralicé y no supe como continuar. Las observaba todos los días y comencé a dibujar en ellas, fui tejiendo historias conjuntas, de donde comenzaron a aparecer selvas imaginarias.

 

La mujer tortuga se compone de una serie de acciones en donde entro al gabinete a dibujar tres horas al día, dos veces a la semana durante dos meses. Cada acción me permite establecer una relación cercana con los espectadores y crear un vínculo que de otra manera sería inexistente. Dibujo las tortugas con lupa porque ha sido la herramienta que me ha permitido acercarme a ellas y entrar en el detalle. He descubierto posiciones en mi cuerpo que desconocía para poder adaptarme a sus formas, he compartido la lentitud, el paso del tiempo y la paciencia. La carga de estos animales ahora la veo como recorridos por la topografía Colombiana desde la mirada y el cuerpo de la tortuga, pero también desde mi mirada y mi cuerpo.

 

 

 

 

La mujer tortuga es un proyecto autorizado por: