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La Magdalena y otros estudios de campo

Tania Candiani


Apertura: agosto 17, 2013.
Cierre: septiembre 14, 2013.

La presente exposición es el resultado de la residencia que la artista mexicana Tania Candiani realizó en Honda, Tolima, durante varias semanas en los meses de julio y agosto de 2013. Candiani fue la ganadora de la convocatoria realizada por Casa del Lago en el marco de un convenio de colaboración con FLORA.

Situada a orillas del Río Magdalena, Honda es una de las ciudades más antiguas de Colombia, y fue por muchos años el puerto fluvial más importante del país. Por Honda entraron gran parte de los bienes que llegaron al interior de la Nueva Granada, y por allí salieron los productos de la colonia hacia la metrópoli europea. En el siglo 19 Honda tuvo un gran desarrollo comercial, pero con la apertura de las carreteras y el declive de la navegación fluvial en el siglo pasado, la importancia estratégica de Honda decayó. Hoy es una ciudad que sobrevive precariamente de la pesca, el comercio y el turismo.

Candiani trabajó en varios frentes de manera simultánea durante su estadía en Honda, dando como resultado una serie de obras que apelan a los diferentes sentidos. De una parte, realizó talleres con los niños del barrio, proponiéndoles realizar instrumentos con plantas a partir de instrucciones de un libro francés de principios del siglo XX. Los niños realizaron sus juguetes-instrumentos y con ellos improvisaron un caótico y divertido concierto. Un antiguo proyector de diapositivas con lente caleidoscópico le permitió «animar» diapositivas de hojas y frutas en una imagen enigmática que se dobla, se desdobla e implosiona. Un pintor de vallas realizó un paisaje del rio en que se aprecia uno de los puentes, ahora convertido en reliquia turística, y un viejo barco de vapor en un río que ya no se usa casi para navegación comercial o de pasajeros.

Otro proyecto fue un herbario hecho también con la participación de los niños, que recolectaron los especímenes, así como un archivo de esencias que constituye una «biblioteca de olores». En la presentación del herbario, Candiani contrasta las descripciones científicas con las que hace un poblador de Honda, en las que resalta los nombres populares y los usos tradicionales de estas plantas. Durante un viaje a la ciudad de Mariquita, sede de las Reales Expediciones Botánicas en la Nueva Granada, Candiani realizó un video en el cual el sonido de las cigarras se vuelve tan denso y ensordecedor que se convierte literalmente en un muro de sonido.

Estableciendo una conexión entre tiempo y sonido, Candiani persuade a la banda de guerra de Honda de realizar una acción sonora, formando una fila que señala la posición de la manecilla horaria.

Una de las piezas más potentes de la exposición, titulada La Magdalena, consiste en una canoa que la artista compró a un pescador local, con un video dispuesto sobre ella. La canoa ya había sido retirada de uso pues la polución del río y la deforestación de sus riberas ha causado una merma importante en la pesca, sustento tradicional de esta comunidad. Candiani hace cortar la canoa y dispone sus dos partes en una situación de impasse. El video es un homenaje a una de las escenas del filme Fitzcarraldo (1982) de Werner Herzog. En la versión de Candiani, la canoa navega en el Río Magdalena con un gramófono tocando música clásica; el barco, el aparato, la música e inclusive el río mismo, en su manifiesto anacronismo, son todos símbolos de un progreso coartado.

En palabras de la artista, «Hoy en día, en un momento en el que muchos artistas estamos tratando de encontrar vínculos entre la ciencia y el arte, naturaleza y cultura vuelven a posicionarse como los dos estandartes que dan intensidad a las propuestas estéticas. Sabemos que en una era en donde predomina la apropiación de la naturaleza, es el arte el que debe resistir en sus discursos a la posible normalización y estandarización de las otras producciones sociales. Reactivar aquellos momentos de intenso dinamismo entre la ciencia y el arte no puede sino dejarnos preguntas que se alejan de la capa superficial o la simple observación empírica para actuar como generadores de creatividad y promotores de nuevas experiencias estéticas. Porque, una vez que conocemos la ideología a la que respondían esos momentos de dinamismo e intercambio entre ciencia y arte, tal vez nos resulte más urgente la revalorización del presente en donde las capacidades biológicas de la observación están completamente saturadas por las tecnologías avanzadas. Y solo entonces podemos plantear que no es la tecnología la que forma la base de la propuesta artística, sino las mediaciones que esta pone en marcha y la liberación de “afecto” que, como artistas, podemos agitar en la puesta en marcha de proyectos específicos».

Las obras realizadas por Tania Candiani en Honda ponen de presente el marcado anacronismo de los diferentes aspectos de la vida cotidiana en una ciudad venida a menos. Pero en vez de considerarlo un problema, Candiani propone que tal vez sea en este tiempo lento en donde radiquen sus posibilidades de supervivencia como sociedad en un futuro cada vez más frenético y deshumanizado.

José Roca

The present exhibition results from the residence that the Mexican artist Tania Candiani realized in Honda, Tolima, for severeal weeks in July and August, 2013. Candiani is the winner of the grant from the Casa de Lago in collaboration with FLORA.

Placed on the riversides of the Magdalena, Honda is one of the most ancient cities of Colombia and it was for many years the most important fluvial port in the country. At this time, Honda entered big parts of the goods, that came from Nueva Granada and also the products of the colony that were exported to the European metropolis. In the 19th centuary Honda had a great commercial developement. But with the opening of the highways and the downfall of the inland navigation in the last centuary, the strategic importance of Honda declined. Today, it it a city that survives precariously from fishing, the commerce and the tourism.

Candiani worked at serveral simultaneous fronts during its stay in Honda. It resuted a series of works that appeal to different senses. For example, she made workshops together with the children of the quarter. She was proposing them to realize instruments with plants from instructions of a French book from the earlier 20th century. The children made their toy-instrumets and with them they improvised a chaotic and entertaining concert. A old slide projector with kaleidoscopic lens allowed her to “brighten up” slides of leafes and fruits in an enigmatic image, that doubles, divides and implodes. A local painter realized a landscape of the river in which one of the bridges appreciate. Nowadays it is used as a tourist relic. Also, there is a painting with an old steam ship in the river, which know is only used for the commercial navigation or tourist passengers.

Another project was a herbarium, also done with the participation of the children. They gathered the samples. Also, they helped with a archive of extracts for a “libary of smells”. In the presentation of the herbarium, Candiani opposed the scientific descriptions to the descriptions that were given by the population of Honda. There, she explicated the popular names and the traditional uses of these plants.

During a trip to Mariquita, seat of the “Reales Expediciones Botánicas” in la Nueva Granada, Candiani realized a viedeo, in which the sound of the cicadas turns so densely and deafening, that it turns litarally into a sound wall. Establishing a connection between time and sound, Candiani persuades to the military band of Honda for realising a sound action. Therefore, they were forming a line that indicates the time though the position of the sun and their shadow, which worked like a clock hand.

One of the most potent pieces of the exhibition is titled La Magdalena. It consists of a canoe that the artist bought from a local fisherman. In it a video was arranged. The canoe had already been retired from its use, since the pollution of the river and the deforestation of the riversides has caused an serious decrease in the fishing, the traditional sustenance of this community. Candiani cut the canoe and arranged the two parts in an impasse situation. The video is an homage to a scene of the movie “Fitzcarraldo” (1982) by Werner Herzog. In the Candiani version, a canoe is navigated in the River Magdalena with music of an phonograph, that playes touching classical music. The boat, the device, the music and the river in its anachronism: they all are symbols of an alibi progress.

With the words of the artist: “Nowadays, in a moment in which many artists trying to find relations between science and art, nature and culture, they position themselves like two banners, that give intensity to the esthetic offer. We know that in a time where the adaption dominates over the nature, there is the art that must resist its discurse to the possible standardization of the other social productions. To reactivate those moments of intense dynamism and exchange between science and art, it leave us to questions that move away from the superficial layer or the simple empirical observation for making us acting like generators of creativity and promoter of new esthetic experiences. Because, once we knowed the ideology, which answers these moments of dynamism and exange between art and science. Maybe, the revaluation of the present turns out to be more urgent to us, where the biological capacities of the observation are completely saturated by the advanced technologies. Only then, we can see that it is not the technology that forms the base of the artistical offer, but the mediations that the process start and the liberation of the “affection” that we – as artists – can put in the progess of specific projects.”

The works by Tania Candiani, that were realized in Honda, put the anachroism of the different aspects of the everyday life in a city at least. Instead of considering it to be a problem, Candiani proposes it to be perhaps in this slow time, where there settle their possibilities of survial as a society in a more and more wild and dehumanized future.